jueves, 5 de mayo de 2011

Seis preguntas a Roberto Burgos Cantor

Roberto Burgos se tomó el trabajo de responderle seis preguntas puntuales al blog de la Feria del Libro de Bogotá. El escritor cartagenero, uno de los autores contemporáneos más importantes de Colombia, ganador de múltiples reconocimientos por sus cuentos y novelas, nos dio un pequeño repaso por su obra, sus pasiones y, ojo, le recomendó a nuestros lectores qué hay que leer en esta FILB:

1. Muchos hablan de la dificultad de la novela, otros hablan del reto del cuento, usted ha sido prolífico en los dos campos, ¿con qué se queda?
Creo que me quedo con ambos como los infieles ambiciosos. El cuento le presta al escritor de novelas la mironería del instante, alguna revelación de la poesía. Con ello logra picos en la llanura. La novela le presta al cuento la voluntad empecinada, el hábito de los abismos.


2. Hablemos de su obra, ¿cómo fue comenzar el camino de las letras de la mano de Zapata Olivella en la mítica revista Letras Nacionales?


Manuel, el generoso y solidario, hizo lo que un seguro maestro de natación: tirar al aprendiz al agua. Así comprometió mi honor al verme obligado a sortear el rídiculo de quedarme en el primer acorde, en el solfeo. Desde esa ocasión me supe metido en un tremendo lío sin posibilidad de graduarme, ni de repetir. Empezando siempre.


3. Considero a Gracia Polo, la tercera en discordia de "El vuelo de la paloma", uno de los personajes más auténticos de su obra: ella es la anarquía que rompe con la "normalidad" de la vida de clase media de Ramón Caparroso. ¿Cree que estos personajes impredecibles son necesarios a la hora de escribir una novela; que el caos en la vida de un personaje es la semilla para contar las mejores historias?


Si, sé que me enamoré de ella, quien prefirió irse al fin del mundo. Me encantan las mujeres que llevan lo revulsivo de la belleza, cables de cuántica en el bolso, lentes que al quitarlos las desnudan, palabras con las cuales apenas se oyen ellas mismas. Por lo menos surgen historias que descifran la mentira tramposa de la realidad.


4. Su narrativa es precisa y sus ambientes y personajes siempre son muy bien diseñados, sin embargo creo que a la hora de abordar un tema histórico, como lo hizo con "La ceiba de la memoria", la apuesta por esa construcción o reproducción de un universo fue mucho mayor; ¿cómo fue el reto con esta obra, por qué decide abordar la temática histórica y por qué en este periodo particular de la historia cartagenera?

Los escritores de ficción nos la pasamos asomados al fracaso, renovando la ambición. Parece que los nacidos en Cartagena de Indias, mi cangrejera, estamos marcados para alguna vez sacudirnos la historia. Ese período y su drama humano ha sido negado. Ponerlo a flote como pocos galeones me sedujo y me propuso la justicia escondida en las artes.


5. "Señas Particulares" nos muestra no a un escritor sino a un gran lector, a un apasionado de la lectura y la tertulia; ¿en qué ha ampliado su biblioteca o sus debilidades en los años posteriores a este ensayo/testimonio?

Con los años surge otro viejo oficio: releer. El lector de novelas y cuentos empieza a ver el hilo de la tradición y también algo que antes no le fue permitido, los destellos de la renovación y el porvenir. Pero soy curioso por saber el territorio en el cual me muevo. Ahora, después de gozar la piratería, estoy atento a las reflexiones sobre el Caribe, a los poetas brasileños, a los sobrevivientes del Este, a la cantera de los Diarios, a las nuevas traducciones de novelas rusas y francesas...


6. Para terminar esta breve entrevista, y aprovechando descaradamente su vocación de lector, recomiéndele a los visitantes de la Feria del Libro de Bogotá cinco títulos con los cuales no tendrán pierde...

La sorprendente novela de Antonio Skarmeta, Los días del arcoiris. La riesgosa novela de Mario Mendoza, Apocalipsis. El conmovedor ensayo de Tony Judt, Algo va mal. La tremenda expiación de Juan David Correa, Barro y silencio. La poesía completa de Osip Mandelstam.

Yo viajé en un taxi con los ojos de Borges

La crisis surgió apenas lo vi saliendo del muelle internacional del Aeropuerto El Dorado de Bogotá. Ahí estaba él, Aberto Manguel, saludándome y no porque me conociera, para nada, sino porque su nombre estaba en una hoja de papel que yo extendía sobre mi cabeza. El canadiense nacido en Argentina me sonrió y fue a mi encuentro, pues evidentemente yo era el tipo que lo iba a llevar a su hotel después de un largo viaje desde su casa en la campiña francesa hasta Bogotá, con escalas en París y Madrid, y ahí me entró la angustia: ¿cómo carajos le dice uno a ese señor?

Es decir, lentamente y con una maletita de mano venía hacía mi no sólo el autor de "Una historia de la lectura", uno de los libros más impresionantes que ha pasado por mis manos pues muestra a su autor como un Gengis Khan del secreto encanto de leer (cosa que ratifica su "humilde" biblioteca personal de casi 40.000 ejemplares), no sólo uno de los traductores más importantes del planeta, no sólo un editor de prestigio internacional, responsable de antologías de relatos y cuentos que muestran su maestría; no, hacía mí venían los ojos de Jorge Luis Borges.

Entre 1964 y 1968 Manguel fue el joven que el ya ciego Borges eligió para que le leyera ante la imposibilidad que él tenía de hacer lo que más disfrutaba hacer en la vida. Eso, sólo eso, que evidentemente definió la vida intelectual del hombre de barba y cabello blanco al que le estaba estirando la mano con una risita nerviosa en la cara, me tenía conflictuado pues, debo confesarlo, no sabía cómo decirle.

¿Don Alberto? No. No le digo "don" a nadie, y si lo hago es porque me genera exceso de confianza, y evidentemente Manguel no me la generaba. Es más, me tenía intimidado y aún no habíamos cruzado palabra.

¿Señor Manguel? Era una posibilidad que tenía un problema terrible: a esa hora, cerca de las 8 de la noche de este jueves 5 de mayo en una congestionada salida del aeropuerto, yo no tenía ni idea si el apellido del tipo que tenía en frente se decía con acento en la A o en la E. Y eso, aunque suene pendejo, es clave: ¿cómo recibe uno a un personaje de esta categoría, que tiene cinco novelas a cuestas (una de ellas "Noticias del extranjero", un libro durísimo que refleja los traumas que dejó la dictadura militar argentina), que tiene cerca de 20 ensayos de la mayor excelencia, que ha editado más de 15 grandes obras y traducido otras tantas diciéndole mal el nombre?

No, no se puede, eso no se hace. Por eso no sé de dónde, de la nada, del Chinche -qué sé yo-, me salió un: "¡Buenas noches maestro, bienvenido a Bogotá!".

El caso es que el maestro, visiblemente agotado, me saludó de la forma más amable e inesperada. Lo admito, yo estaba listo para lidiar con un ego gigante, ese del tipo que ha leído tanto que se siente en propiedad de hacernos sentir al resto de mortales como una camada de ignorantes que no sabe nada, y lo que me encontré fue a un señor absolutamente encantador que, a pesar del jetlag, del cansancio y del lastre que hace eso en un cuerpo de 63 años, se montó en un taxi conmigo y se puso a hablar.

Sí, yo viajé en un taxi con Alberto Manguel, con los ojos de Borges, y durante 20 minutos sólo hablamos de libros. Me preguntó por la Feria Internacional del Libro de Bogotá, de la que es una de sus principales atracciones (este sábado tiene que ir a ver su conferencia a las 5 de la tarde en el salón José Asunción Silva de Corferias, con la introducción de Juan Estebán Constaín) y celebró el que Ecuador sea el invitado de honor pues, en sus palabras, "la literatura ecuatoriana necesita proyectarse internacionalmente porque no la conocemos en el resto del mundo".

Hablamos del placer de leer, de lo que representa en la formación de un ser humano y de lo maravilloso que es saber que se ha leído y que aún se puede leer más. "Los lectores suelen ser muy humildes Alejandro (sí, ¡me dijo por mi nombre!), y uno de los encantos de leer está en compartir lo que se ha leído y enterarse de lo que otros han leído", señaló.


Discutimos brevemente sobre el reto de ser traductor y ser traducido, de la responsabilidad de tomar la obra de alguien más en su lengua materna y ofrecérsela a un nuevo público en un idioma y con unos modismos totalmente diferentes respetando el trabajo original, y eso nos llevó a hablar de la novela gráfica. Para mi sorpresa el maestro (porque sí, sólo le dije así) está muy interesado en este género y en la figura de traductor que asume el ilustrador con el texto de alguien más. Lo increíble es que fue mi momento de gloria: Manguel, el tipo que se ha leído más de 30.000 libros, el que durante cuatro años fue lector de ese monstruo insaciable de letras ajenas que era Borges, me preguntaba por autores y dibujantes, y yo trataba de mostrar una erudición que nunca he tenido y que al maestro le causó tanta gracia que me dijo: "En este momento en Francia están convirtiendo en novela gráfica una novela corta mía (El regreso, del 2007), cuando la publiquen se la voy a mandar".

Me quedé en silencio por un minuto. Fuera simple cortesía, fuera el desgaste del vieja, fuera lo que fuera, había tenido un momento de complicidad con un escritor que admiro y que tiene un prestigio internacional que obliga a cualquiera a ponerse de pie. Manguel rompió el hielo de nuevo, afortunada y desafortunadamente, pues se confirmó mi sospecha: "Tengo medio cuerpo dormido...", señaló.

Lo bueno fue que no tuve que decirle nada para que siguiera compartiendo ideas: "Hoy en día los escritores somos viajeros permanentes; antes este tipo de eventos eran extraordinarios y se le daba una importancia tremenda al encuentro, al simposio, al congreso de escritores. Hoy todos los días estamos en una ciudad distinta. Somos como vendedores de puerta a puerta".

Y razón tiene. Este viernes estará en el Congreso Nacional de Lectura (que obviamente se realizará en la Feria) y cumplirá compromisos comerciales de su editorial, el sábado dará su conferencia y el domingo viajará a España en donde tiene un evento el lunes. "Te acostumbras y es encantador comprar libros en todas partes, pero a esta edad el cuerpo ya no te da para hacerlo todos los días", dice.

Los ojos de Alberto Manguel muestran cansancio y tal vez por no dormirse en el taxi, tal vez porque de veras le caí bien, me pregunta por este blog, por mi trabajo, me regaña por no haber publicado ningún libro a pesar de dedicarme a escribir ("el miedo a publicar es una excusa para no enfrentar la crítica, y la crítica hace que uno como escritor reflexione", dice), me da una lista de autores de cuentos de fútbol que me deja boquiabierto porque no conozco a más de dos y hace una interesante analogía entre el papel de los bloggers y lo autores de folletines y ensayos en el Siglo XVII.

Luego me pregunta por deportes y de entrada me dice que no es un hombre de fútbol "a pesar de haber vivido mi juventud en un país pasional por ese deporte como Argentina". Me cuenta que jugó rugby, era wing, y no puedo evitar imaginarlo entrenando en la mañana en el Colegio Nacional de Buenos Aires, para luego ir a trabajar a la librería Pygmalion y salir de ahí a leerle durante un par de horas a Borges.

Borges, el tema vedado. El tema secreto. No tengo cara para preguntarle cómo era leerle al mayor mito de la intelectualidad latinoamericana. Además, seguramente en vez de responderme me mandaría a leer "Con Borges", su ensayo sobre el hombre al que el fallecido Ernesto Sabato definió alguna vez como "el infierno".

Pero no tengo que preguntárselo ni él tiene que hablar de eso. El espíritu del amo de la biblioteca está en Manguel quien me confiesa que no necesariamente se lee los libros completamente, que a veces sólo le basta con un fragmento, y que siempre lee muchas cosas al mismo tiempo. En este instante está pendiente de tres trabajos diferentes: una novela policiaca, un ensayo y una serie de relatos. Pero espera recorrer la Feria del Libro de Bogotá y aumentar su colección. Sí, no lo puede negar, es un lector, "un bulímico de los libros" como se define entre risas.

Dejé a Alberto Manguel en el lobby de su hotel después de un apretón de manos fraternal y la promesa de que él me regalaba un libro y yo le mandaba algunos de mis cuentos para que los juzgue. Quedamos de vernos este sábado en su charla y me dijo que le gustaría volver a compartir un taxi conmigo de vuelta al aeropuerto "ojalá con el cerebro más lúcido", lo que me hace pensar que si así es con las neuronas trasnochadas en un día normal debe ser una sobredosis de conocimiento que puede ser peligrosa para la salud.

Salí del hotel sin saber claramente qué hacer, así que me puse a caminar y llegué a la casa acompañado por Pink Floyd en los audífonos de mi reproductor de música. Había compartido un taxi con los ojos de Borges... mientras escribo esto y miro mi realmente humilde biblioteca, es inevitable no sentir que me falta demasiado por leer en la vida.

Y un día Rafael Correa volvió a Bogotá...

Como ya lo habíamos dicho en este blog, es muy significativo que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, visite por primera vez a Bogotá después de que se conciliaran las diferencias con su homólogo Juan Manuel Santos, en el marco de la Feria Internacional del Libro.

Pues bien, me colé en la ceremonia de inauguración de la FILB (creo que pensaron que era un escolta más), en la cual estuvieron los dos mandatarios, y más allá de los discursos y el protocolo la idea central de este reencuentro es que culturalmente Colombia y Ecuador están tan cerca como lejos. Por ejemplo: ¿cuántos escritores ecuatorianos conoce, cuántos pintores, cuántos músicos?

Pocos, ¿cierto? Lo irónico es que en Ecuador conocen más de nuestra cultura que nosotros de la de ellos y es una falla. Es más, es una lástima. Por eso es importante aprovechar la presencia del vecino del sur en esta Feria del Libro y visitar Corferias para sumergirse en ese viaje por los sentidos que montaron los ecuatorianos en su monumental pabellón. Está de lujo y, de veras, se lo recomiendo.

Para terminar les dejo esta fotico que le tomé a Rafael Correa en ese momento histórico en el que se bajó de un vehículo y puso por primera vez un pie en la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Como se ve, el hombre llegó feliz y con razón: por primera vez su país es el invitado de honor a uno de los tres eventos más importantes de esta índole en Latinoamérica, y por eso se vino con todo.

El caso es que con el sonriente Correa, con Santos y con una serie de dignatarios de los dos países más, hoy al medio día se inauguró oficialmente la Feria. Llegó la hora de los libros y ya lo sabe, hay letras para todos...

Siga en vivo el taller de guión con Lars Saabye Christensen

Desde las 2:30 de la tarde, en el marco del Encuentro Internacional de Escritores de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, el noruego Lars Saabye Christensen está dando un taller sobre construcción de guión.

Novelista y poeta de fama internacional, es uno de los guionistas más importantes del nuevo cine noruego y su trabajo tiene un gran prestigio en la cinematografía francesa y alemana.

Si quiere seguir su charla sólo debe hacer clic en este enlace: http://www.ustream.tv/channel/xxiv-filb-encuentro-de-escritores

miércoles, 4 de mayo de 2011

La Ley Lleras también se discute en la Feria del Libro

Uno de los temas más calientes del momento, la llamada Ley Lleras, propuesta por el Ministro del Interior y de Justicia Germán Vargas Lleras y la cual propende por defender los derechos de autor en internet, se está discutiendo en la Feria Internacional del Libro de Bogotá desde el primer día.

Este miércoles, mientras todo el país estaba pendiente de lo que ocurría en la comisión primera del senado con el foro "El derecho de autor en el entorno digital", en Corferias se daba inicio a la FILB y al seminario "El mercado del licenciamiento de obras en el entorno digital".

Este jueves y viernes, entre las 8:30 de la mañana y la 1 p.m., habrá nuevas discusiones al respecto en la sala Porfirio Barba Jacob del recinto ferial, y la cosa promete estar caliente. Especialmente porque los puntos de discusión parecen no tener acercamientos. Como bien lo dijo Enrique González Villa, presidente de la Cámara Colombiana del Libro, en la rueda de prensa inaugural, "la industria editorial está totalmente a favor de la llamada Ley Lleras". Pero sus opositores argumentan que compartir no es robar ni usufructuar el bien ajeno. Además, varios señalan que al compartir lo que están haciendo es promocionar autores y que eso, en últimas, favorece a la industria editorial.

Buena discusión y mejor escenario para tenerla. La Feria está en todo, ¡incluso en la coyuntura legislativa!


¿Qué hay este jueves en la Feria del Libro?

Si bien este miércoles 4 de mayo fue la fecha marcada con un círculo rojo para el inicio de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, el arranque oficial del evento cultural del año en Colombia será este jueves 5 de mayo con la histórica reunión de los presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y Ecuador, Rafael Correa.

A las 11:30 comenzará la ceremonia en la que Correa estará en Bogotá por primera vez desde que se normalizaron las relaciones diplomáticas entre los dos países, y el hecho de que Ecuador sea el invitado de honor en esta versión 24 de la Feria es un punto más de encuentro (por cierto, hoy pasé por Corferias y el pabellón de los ecuatorianos es una maravilla, recomendadísimo).

Pero no sólo tendremos evento con tintes políticos. A las 2:30 de la tarde, en la Sala Manuel Mejía Vallejo de la ciudadela de libros en la que está convertida por estos días Corferias, el Encuentro Internacional de Escritores tendrá un conversatorio sobre guión y adaptación con el noruego Laars Saabye Christensen (en la foto), uno de los escritores nórdicos contemporáneos más importantes y, además, un prolífico guionista. La oportunidad para los estudiantes de cine es única, así que ya saben: este jueves tendrán a un maestro a su disposición durante hora y media (el chisme es que antes lo tendré yo en una entrevista exclusiva que mañana mismo estará publicada en este blog).

Lo mejor es que este evento será transmitido a través de la web por el Live Streaming de la Feria, así que no hay excusa para perderse lo que más que un conversatorio terminará siendo un taller.

No se pierda ni un detalle del Encuentro Internacional de Escritores

Si por pura casualidad no puede asistir a alguna de las mesas del Encuentro Internacional de Escritores de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, no se preocupe, le tengo la solución: sígalas todas en este blog a través de nuestro cubrimiento en streaming.

El link es éste http://www.ustream.tv/channel/xxiv-filb-encuentro-de-escritores, pero tranquilo, todos los eventos serán transmitidos en esta misma página por si se le llega a embolatar este enlace.

Como no he hecho más que decir, hay letras para todos y también hay transmisión en video para todos...